Instalación de una gran puerta acristalada con hojas correderas (todo lo que tienes que saber…)

Esta intervención es bastante habitual cuando la casa sufre de una escasa iluminación natural y además ofrece una vista muy bonita. Abrir una hueco más grande, transformar una ventana ordinaria en una gran puerta acristalada, sin sufrir una disminuición de las características aislantes “ante operam” (un cerramiento con rotura de puentes térmicos, etc..). Sin embargo hay que tener en cuenta muchos detalles a la hora de actuar: la estructura, las instalaciones existentes, la electrificación de las persianas u otros mecanismos automatizados, las finituras que hay que respectar,…
En este caso hemos también aireado un cuarto de ducha y cambiado de sitio a una puerta de paso interior.